Casa Fuerte

Ayuntamiento de Adeje

La importancia histórica de la Villa de Adeje es indiscutible. Con anterioridad a la conquista de la isla de Tenerife, todos los historiadores coinciden en señalar la existencia de una primitiva organización política guanche, que abarcaba todo el territorio insular, y cuyo rey residía en Adeje. El menceyato de Adeje, cuando la isla se dividió en nueve reinos, supuso un importante asiento de la comunidad aborigen. El último mencey, que tras su bautizo se llamó don Diego de Adeje, firmó la paz con los castellanos y es el único del que se tiene constancia que vivió en Tenerife después de la conquista, pues se le concedieron tierras y dejó amplia descendencia en Adeje.

A partir de 1496 se inicia el periodo de colonización con los repartimientos de tierras o datas concedidos por Alonso Fernández de Lugo en esta jurisdicción, esto motivó el establecimiento de un pequeño grupo de viviendas en torno al río de Adeje, donde hoy se asienta el actual pueblo. Este grupo de vecinos promovería que se construyeran las primeras ermitas a lo largo del siglo XVI. Hay constancia documental de que en 1530 existía una ermita en Adeje y otra en Taucho y más tarde la de Nuestra Señora de la Encarnación en La Enramada y otra en La Concepción, creándose por Real Cédula el Beneficio de Adeje el 10 de abril de 1560, constituyéndose así oficialmente la parroquia de Adeje, lo que supone que este lugar se convierta en la única entidad poblacional de cierta importancia del sur de Tenerife.

Pero es don Pedro de Ponte y Vergara, de origen genovés, regidor perpetuo de Tenerife, quien contribuyó al desarrollo de Adeje, fundando con su esposa Doña Catalina de Las Cuevas el mayorazgo de Adeje el 15 de septiembre de 1567. Al él se debe igualmente la construcción de la Casa Fuerte en torno a 1556, de la que fue nombrado alcaide perpetuo con carácter hereditario.

La autorización para la construcción de la Casa Fuerte fue dada en Valladolid por Real Cédula el 2 de mayo de 1555, tras solicitarla Pedro de Ponte por no disponer Adeje de medios de defensa ante los sucesivos ataques de piratas, obteniendo el 1 de septiembre de 1553 declaración favorable sobre la conveniencia de construir un castillo en esa zona.

> MÁS INFORMACIÓN